Conocer a Lydia Lunch te da hambre. Eso que yo defino como hambre y que en realidad es una necesidad terrible de agarrar tu portátil, tu cámara de vídeo, lo que sea, y comenzar a crear. Huelga decir que últimamente estoy conociendo a muchas mujeres increíbles, gracias al reportaje que estoy escribiendo, pero pocas personas me han provocado una ansia tan grande de verme reflejada en ese espejo del arte como catarsis de la angustia vital, de cómo sexualidad, muerte y vida se entretejen y golpean a aquel que mira.
Escritora, performer, diva del cine de la Trangresión y uno de los grandes iconos del punk de los 80 que todavía sigue dando guerra con su grupo Big Sexy Noise -os lo recomiendo encarecidamente-, ella es una de esas intelectuales irónicas, sagaces, perversas, de las que un zombie del sistema (sin. ciudadano respetable) diría que es "una mujer peligrosa, una mujer mala".
Su libro "Paradoxia: Diario de una Depredadora" es una autobiografía crudísima de su temprano y forzado despertar sexual y su devaneos con el sexo, las drogas y las relaciones sentimentales tóxicas que han poblado su vida, narrado con una prosa hiriente y muy sólida. Plantear una entrevista en relación a esta obra es complicado, por intensa y emocionalmente compleja, porque, como todos los trabajos de Lunch, nunca deja indiferente, pero al final la conversación es fluida, porque tú - yo- te disuelves en la historia, la historia de ser Lydia Lunch
Literatura, cine, cultura, viajes y aislamientos varios de una escritora que juega al periodismo
jueves, 16 de septiembre de 2010
domingo, 29 de agosto de 2010
¿Qué le pasa a Woody Allen?
Queridos, hoy muere un mito que para mí ya agonizaba desde hace tiempo… Que se apaguen las velas de la menorah para el “antes grande” Woody Allen. Vengo de ver en la gran pantalla a mi referente con la sensación de que la genialidad se agota y, como al moribundo Caudillo, a la imaginativa neurosis de Allen sólo le queda eso, neurosis. Su última película, Conocerás al hombre de tus sueños, es un bodrio fatalista, intento de comedia de enredo cargada de frustración que, como un traje de carnaval hecho por mi abuela, está cosido con retales de ideas que guardaba en algún cajón y que Mediapro se ha encargado de financiar porque ES DE WOODY. Historias mal cerradas, diálogos inconsistentes y sin demasiada gracia y un mensaje refrito de temas recurrentes. Lo más aberrante no es que Allen chochee deliberadamente, que ya no le queden historias para explicar o que su miedo a la muerte haya ‘matado’ su creatividad, lo terrible es que con el montón de excelentes guionistas patrios y buenas historias todavía por contar, una productora haya sido tan snob como para financiar semejante excremento de película. Escritores muertos de éxito que roban novelas ajenas, ancianos que confunden el culo de una veinteañera con el elixir de la eterna juventud, infidelidad, infidelidad y… -ah, se me olvidaba-, más infidelidad. ¿Dónde están los chistes, Woody? ¿Dónde está la historia? De hecho, ¿dónde estás tú?
Si la vida, según Shakespeare, es ruido y furia que nada significa… Conocerás al hombre de tus sueños es un ruido tan molesto que te pone furioso
Si la vida, según Shakespeare, es ruido y furia que nada significa… Conocerás al hombre de tus sueños es un ruido tan molesto que te pone furioso
miércoles, 4 de agosto de 2010
Próximo destino de vacaciones: Molossia
La república más pequeña del mundo (Ikea aparte). Quiero proponerles abrir un hotelito en el cuarto de las escobas. ¿Algún contorsionista se ofrece para hacer de botones?
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